Donde la oferta me lleve

Australia II – Descubriendo la playa artificial de Brisbane, en South Bank

[05/09/2014]

Tras llegar a Melbourne y pasar nuestro primer día en Australia conociendo dicha ciudad, debíamos tomar otro vuelo para desplazarnos al norte, concretamente a Brisbane, y así proseguir nuestro viaje.

ayuntamiento de Brisbane
Ayuntamiento de Brisbane

Un día en Brisbane

La misma empresa de transfer del día anterior, Skybus, nos pasó a recoger sobre las 6:30 h en el hotel de Melbourne, tras haberle confirmado la hora el día anterior, y nos dejó en la terminal de vuelos domésticos del aeropuerto.

Nuestro vuelo llegó a Brisbane sobre las 11:20 h. La mejor opción para ir del aeropuerto a la ciudad es Airtrain. Nosotros ya llevábamos reservados los billetes con antelación y fuimos hasta la Central Station, que se encuentra a unos escasos 5 minutos del hotel que teníamos reservado.

Alojamiento en Brisbane

El alojamiento elegido en esta ocasión fue el Annie’s Shandon Inn, se trata de una casa muy cuca situada entre aburridos edificios en la que te harán sentir como si estuvieras en tu propio hogar, los dueños son extremadamente atentos y amables, e incluso hay una señora que habla un poco de español porque tiene familia en el País Vasco.

 

Fachada posterior de Annie's Shandon Inn
Fachada posterior de Annie’s Shandon Inn

La habitación doble con baño nos costó 68€ incluyendo desayuno, el cual se toma en unas adorables zonas comunes con televisor, microondas, mesas y sillas.

Zonas comunes del Annie's Sandon Inn
Zonas comunes del Annie’s Sandon Inn

Estuvimos en dos habitaciones distintas, en una de ellas el lavabo estaba fuera del habitáculo del baño, para mi gusto le daba un toque retro muy interesante, pero puede haber gente que lo encuentre simplemente viejo e incómodo.

Habitación del Annie's Shandon Inn
Nuestra habitación en el Annie’s Shandon Inn

El único inconveniente real que sí noté es que no tenía wifi gratuita, pero en Australia en general encontramos que muchos de los hoteles en los que nos alojamos no ofrecían este servicio gratuitamente. En cambio, sí había en muchos sitios públicos, como plazas, estaciones o bibliotecas por poner un par de ejemplos.

Como llegamos al mediodía pedimos consejo sobre donde comer por la zona, la señora del hotel nos dijo que mejor bajáramos al centro, nos quedamos un poco perplejos pensando que estaría lejos, sin embargo se encontraba a unos 15 min. como mucho jeje. Allí hay un centro comercial con un piso dedicado a la restauración, donde todos los locales están en forma circular y en el centro se encuentra la típica zona repleta de sillas y mesas.

La playa artificial de Brisbane

Una vez tuvimos la panza llena comenzamos a explorar la ciudad. Decidimos bajar andando hasta el río dando un paseo, con lo que llegamos hasta North Quay Pier, y una vez allí lo atravesamos con el ferry gratuito hasta la parada de South Bank, aquí se encuentra la playa artificial (Streets Beach) que el ayuntamiento de Brisbane arregla todos los veranos con arena real traída de Moreton Bay, más que playa realmente se trata de una piscina gratuita en la que puedes disfrutar de la arena en su orilla, pero es la gran atracción de la ciudad ya que palía la falta de playas naturales cercanas. Como llegamos ya bien entrada la tarde y hacía fresquito, no había nadie bañándose.

Playa artificial de Brisbane
Playa artificial en Brisbane

En esta misma zona, cada día entre las 17:00 y las 22:00h tiene lugar un mercadillo artesanal, que aunque no es muy grande tiene su encanto, así que nos dimos una vuelta por él, disfrutando de la brisa vespertina.

Paseo gratis en el ferry de Brisbane

Al acabar el paseo volvimos al muelle para volver a montarnos en el ferry gratuito, que ya que está hay que aprovecharlo ^_^. En esta ocasión nos bajamos en Eagle Street, la parada más cercana a nuestro alojamiento (a unos 12 min.), y cual fue nuestra sorpresa cuando nos encontramos con un concierto gratuito de un grupo que imitaba a ABBA, escuchamos un par de canciones y nos fuimos porque ya estábamos cansados de todo el día; por lo visto nuestra visita coincidió con las fiestas de Brisbane y hacían diversas actividades, pero por tiempo y distancia no llegamos a disfrutar de ninguna más.

Brisbane iluminada
Brisbane iluminada

Así que nos fuimos a descansar para disfrutar al día siguiente de nuestra excursión a la isla de arena más grande del mundo, Fraser Island.