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Australia V: Cairns: playa, mercado y relax

[09/09/2014]

Tras nuestra visita a Lone Pine, nos tocaba ahora volar de Brisbane a Cairns. En general, los días de aeropuerto perdíamos mucho tiempo, sin embargo en este trayecto perdimos más que ninguno, ya que llegamos a la ciudad de destino a las 14:20, pero fue un mal necesario ya que teníamos que adaptarnos a los horarios de las aerolíneas low cost.

Disfrutando de la “playa” de Cairns

 

Llegada a Cairns

Contratamos un transfer que nos llevó directamente al aeropuerto por 17AUD los dos, por trayecto, ya que la vuelta al aeropuerto la contratamos con la misma empresa. Recomiendo encarecidamente contratar el transporte a la ciudad con alguna empresa, pues cuando llegamos había una chica que buscaba un autobús con el que llegar y tuvo que acabar cogiendo un taxi.

Ya habíamos aprovechado para comer en el avión así que tras realizar el check-in en el hotel y recibir unas explicaciones sobre los lugares turísticos, salimos a pasear.

Castaway’s backpackers

Nuestro hotel, Castaway’s backpackers, se encuentra a unos 20 minutos andando tanto del centro como de la zona animada del paso marítimo, sin embargo justo al lado tiene algunos restaurantes y supermercados. Tiene una piscina comunitaria y una barbacoa, aunque esta última parecía que hacía tiempo que no se utilizaba. Las habitaciones son muy amplias, nosotros teníamos una cama de matrimonio y una individual, y en el patio justo en la puerta de cada habitación hay mesas de picnic. El personal es muy amable, y si llegas cuando la recepción no está abierta, como nos ocurrió a nosotros, te dejan las llaves en el buzón. El único problema es que la wifi en las habitaciones casi no llega y tienes que estar pegado a la puerta o en el patio.

Nuestra habitación en el Castaway’s Backpackers

 

La playa artificial de Cairns

Tras dejar nuestras cosas en el hotel, bajamos andando al paseo marítimo con nuestros bañadores puestos, ya que nos habían informado en el hotel que había una playa artificial (el Lagoon de Cairns Esplanade), aquí el clima era mucho mejor que en Brisbane, así que pudimos disfrutar de un agradable baño, tras el cual regresamos al hotel a ducharnos para volver a salir a disfrutar de la noche de la ciudad.

El lagoon, la playa artificial de Cairns

Paseo marítimo bajo las estrellas en Cairns

El paseo marítimo está repleto de restaurantes, pero, si como nosotros, tu bolsillo no te permite cenas de lujo, hay una zona de comida rápida donde se puede comer de todo a buen precio, desde chinos en los que pagas únicamente el plato y puedes llenarlo todo lo que quieras, a cocodrilo, el cual probé y estaba muy bueno.

Justo detrás de esta zona de restauración se encuentra un mercadillo artesanal nocturno donde se puede comprar todo tipo de souvernirs, desde camisetas, a galletas o pieles de canguro. Está a cubierto y es un buen sitio para salir a pasear antes o después de la cena. Además en el exterior encontramos un parque decorado con una especie de farolillos en forma de flor colgados en los árboles, que creaba un ambiente mágico.

Decoración en los árboles

Volvimos hacia el hotel con un romántico paseo bajo las estrellas y el ruido de las olas chocando en la pasarela de madera por la que caminábamos, mientras pensábamos en qué nos depararía la excursión del día siguiente a Kuranda.

Luz de la luna en el paseo marítimo de Cairns