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Australia VIII: hasta Cape Tribulation, atravesando el Daintree

Casi sin haber asimilado que el día anterior habíamos estado haciendo snorkel en la Gran Barrera de Coral, nuestro viaje continuó con otra emocionante jornada: una excursión que nos llevaría a Cape Tribulation pasando por el Daintree Forest.

 

cocodrilo en el río Daintree
El enorme cocodrilo que vimos en el río Daintree

 

[12/09/2014]

Ceremonia del té australiana, un cocodrilo y mucho más

Todo comenzó a las 7:10 h cuando la furgoneta nos pasó a recoger frente al hotel. Tuvimos que pasar a recoger a unas cuantas personas alojadas en una zona residencial próxima a Cairns y justamente había obras, así que hizo que todo se dilatara un poco más y que Finn, el guía, lanzara algunos improperios a los conductores más lentos. Pero al final conseguimos coger rumbo a nuestro destino, primera parada crucero en el río Daintree.

El rio Daintree
El río Daintree

Al llegar nos dieron una degustación de té y galletas tradicionales, pero debido a los problemas de tráfico que he comentado antes llegamos un poco justos de tiempo, así que había que beberse el té de un trago o subirlo a la barca. Una vez estuvimos todos a bordo iniciamos nuestro recorrido por el río, no llevábamos más que un par de minutos cuando pudimos ver un cocodrilo, el cual nos miraba con cara de «ya vuelven a estar los pesados haciéndome fotos», si hubiéramos estado dentro del agua no hubiera estado tan pacífico jejeje, la verdad es que era enorme y terrible pero a la vez hermoso, me hubiera quedado horas simplemente observándolo. Seguimos nuestro recorrido, con el frondoso bosque a ambos lados, reflejándose sobre el agua cristalina, se respiraba una gran paz en el lugar, y su belleza superaba nuestras expectativas. A medio camino el piloto paró de repente la barca para que pudiéramos ver una enorme serpiente que estaba descansando plácidamente en un árbol. Poco a poco fuimos llegando al final, donde se ubica el ferry que cruza el río, y donde nuestra furgoneta ya había cruzado y nos estaba esperando.

Hicimos una parada para comer una suculenta barbacoa en un restaurante muy peculiar que tenía canguros y wallaby, a los cuales pudimos dar de comer, loros, lagartos y algún que otro bicho más. El guía nos pidió como queríamos la carne, al decir muy hecho nos respondió: ok, cremation jajaja. La comida estuvo buenísima, no sólo había carne torrada con diferentes salsas, sino también unas cuantas ensaladas distintas.

Pere tocando un wallaby
Pere tocando un wallaby

Continuamos nuestro recorrido adentrándonos en el rainforest. Realizamos una pequeña parada donde nos adentramos en un breve paseo por el bosque y nos volvieron a explicar las peculiaridades de los rainforest, además ¡Estuvimos a punto de ver un Cassowary! Un guía de otro grupo vio uno pasar y nos avisó pero cuando nos asomamos ya había desaparecido; bueno, ya deduciréis que lo del espíritu asesino del animal no era del todo cierto ;), como todos los animales atacan si se ven acorralados, pero en una situación normal simplemente salen corriendo.

Paseo por el Daintree Rainforest
Paseo por el Daintree Rainforest

Después de ello fuimos con la furgoneta hasta Emmagen Creek, donde nos pudimos dar un rápido baño en un agua helada como un cubito, mientras el guía preparaba una mesa con una degustación de frutas tropicales. La verdad es que las frutas estuvieron buenísimas pero, aunque nos dijo los nombres, al final del día ya no nos acordábamos y así era difícil buscarlas. Justo después nos hizo una demostración de la ceremonia del té en Australia, ya nos advirtió que nada tenía que ver con la japonesa jeje, pues sólo consistía en tirar a saco las hierbas del té en un barril (billy can), después muy ágilmente le dio un par de vueltas sin taparlo y sin tirar una gota (aunque esto solo es parte del espectáculo ya que no sirve para separar las hojas; ésto lo consiguió después golpeando el barril con una vara), y ya tuvo su típico té (billy tea) listo para servir. Sinceramente, y a mi me gusta el té, lo encontré un poco fuerte, pero la gente se lo bebió tan pancha. Y, como durante todo el día, corre que corre, que no dará tiempo a todo, la verdad es que el guía era puro nervio.

Las heladas aguas de Emmagen Creek
Las heladas aguas de Emmagen Creek

De nuevo a la furgoneta para conocer la playa de Cape Tribulation, en este punto el guía no tenía licencia para explicar, así que dimos una pequeña vuelta por libre y, aunque había carteles de peligro medusas «asesinas», presumiblemente en esa época del año no debía haber, así que nos metimos en el mar, aunque sólo hasta las rodillas, más vale prevenir ;). La playa era espectacular, enmarcada entre montañas, es una pena tener unas playas tan preciosas y no poder bañarse, o hacerlo con miedo.

La espectacular playa Cape Tribulation
La espectacular playa Cape Tribulation

Y tras el baño, un buen helado, nos paramos en un sitio donde preparaban helado de forma natural, sinceramente, un sitio para llevarse comisión, porque, no digo que no sea bueno, pero para el precio pues tampoco valía tanto la pena.

Ahora sí tocaba el trayecto de vuelta, durante el cual el guía nos explicó, para que pudiésemos dormir a pierna suelta, la historia de la explotación de la caña de azúcar en la zona. La verdad es que funcionó perfectamente, aunque Pere dice que la historia fue muy interesante.

Para terminar, cabe destacar que Finn hizo una labor excelente y durante toda la excursión nos fue dando mucha información del lugar: la historia de Port Douglas, la evolución de Cairns, las características del rainforest, etc; además de hacer gala de su buen humor.

Llegamos al hotel y preparamos la maleta para nuestra visita a Sydney del día siguiente.