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Japón II – Descubriendo Tokyo: el Parque Ueno, Ginza, Roppongi, Asakusa, Akihabara… y Koto por accidente

 

Tras el duro trayecto Palma – Tokyo, con escalas en Madrid y París, nos disponíamos a disfrutar de nuestros primeros días en Tokyo. Desgraciadamente, el jet lag y una ligera indisposición nos jugaron una mala pasada :-/

Hozomon, la puerta interior del templo Senso-ji (Asakusa)
Hozomon, la puerta interior del templo Senso-ji (Asakusa)

 

[10/10/2013]

Visitamos el zoo del Parque Ueno por la mañana…

El primer día efectivo en la ciudad lo dedicamos a visitar el parque Ueno ya que se encontraba cerca de nuestro hotel. Dentro de éste visitamos la estatua de Saigo Takamori, considerado el último samurai, que custodia una de las entradas al parque; el templo Kiyomizu Kannondo y el templo de Bentendo, ambos gratuitos y una buena manera de comenzar a conocer la cultura del país; y cómo no, el zoo, donde entre otros animales se pueden ver los preciados osos panda. Además, si os interesan los museos y el arte (y tenéis tiempo), en el parque de Ueno también encontraréis el Museo Nacional de Tokio, el Museo Nacional de Ciencia de Japón y el Museo Nacional de Arte Occidental.

Saigo Takamori, el último Samurai (Parque Ueno)
Saigo Takamori, el último Samurai (Parque Ueno)

Estuvimos en el zoológico de Ueno hasta bien entrado el mediodía, aunque el sitio da bien para un día entero (abre de 9:30 a 17:00, menos el lunes que está cerrado; aquí tenéis los horarios y precios del zoo de Ueno), pero aún nos quedaban muchas cosas por visitar.

¡Foto con los osos panda! :-p
¡Foto con los osos panda! :-p

Como ya era hora de comer nos paramos en un puestecito a la salida del zoo, mediante una máquina comprabas el ticket y lo presentabas en la barra. Yo me pedí un ramen, el cual resultó ser enorme e imposible de acabar.

Demasiado ramen para mi ^_^
Demasiado ramen para mi ^_^

Al acabar nuestra comida continuamos nuestro paseo por el parque y salimos nuevamente hacia la estación, bajo cuyas vías se encuentra el mercado de Ameyoko, un mercado tradicional con una gran variedad de productos que merece la pena visitar.

 

…Ginza por la tarde y Roppongi por la noche.

Tras el paseo por el mercado nos dirigimos hacía el glamouroso distrito de Ginza donde, además de pasear por la zona, visitamos el edificio de Sony; allí pudimos descubrir unas gafas con auriculares que te permitan visualizar una película como si fueras uno de los propios protagonistas de la misma, la verdad es que me hubiera quedado allí enganchada jejeje.

Pero continuamos nuestra jornada con una breve visita a la Torre de Tokyo, a la que decidimos no subir ya que en los foros era mucho más recomendado el mirador del ayuntamiento, así que nos dirigimos a Roppongi con la intención de buscar un sitio donde cenar. Si bien es cierto que es la zona de bares y restaurantes, la verdad es que nos pareció una zona cara y con poca comida típica, así que acabamos con una bandeja de sushi de un supermercado y a dormir.

La torre de Tokyo con su iluminación nocturna
La torre de Tokyo con su iluminación nocturna

[11/10/2013]

El maravilloso templo de Asakusa (Senso-ji)

A primera hora del día siguiente nos dirigimos andando hacia el templo de Asakusa (entrada gratuita). Desde la puerta de entrada, Kaminarimon, entramos a la calle comercial de Nakamise Dori, donde a primera hora está tranquilo, pero una vez todos los puestos están abiertos y los “gaijines” han invadido sus calles, casi no se puede caminar.

Hozōmon, la majestuosa puerta a la casa del tesoro del templo Senso-ji
Hozōmon, la majestuosa puerta a la casa del tesoro del templo Senso-ji

En este templo ya pudimos comenzar a seguir las tradiciones típicas del lugar… bueno, realmente fui yo la que siguió todo el ritual jeje, quitarte las malas vibraciones con el humo del incienso, purificarte en el agua con el cacito y tirar la moneda dando las tres palmadas para los dioses, basta con mirar lo que hacen los demás e imitarlo 😉 (¡siempre con mucho respeto!).

Oración en Asakusa

Ya de vuelta a la estación de tren pasamos por delante del hotel así que decidimos entrar un momento, el jet lag nos tenía agotados así que nos tomamos un pequeño descanso (la verdad es que nos quedamos fritos a las 12 del mediodía :-/).

 

El barrio electrónico de Akihabara

Y esa tarde la dedicamos a Akihabara. Al llegar a la parada de su mismo nombre cogimos la salida hacia Electric Town y visitamos los múltiples edificios repletos de tiendas de merchandisng que se encuentran en la zona. Llegado a este punto sí me gustaría recalcar el hecho de que, si bien hay muchísimas tiendas, en todas hay prácticamente lo mismo, y se trata siempre de mangas o animes actuales, si estás buscando recuerdos de series antiguas, como pueda ser “Ranma 1/2”, “Death note” o “Dr. Slump”, por poner unos ejemplos, realmente se encuentra muy poca cosa (la excepción es “Dragon Ball”, que sigue gozando de enorme popularidad).

En Akihabara os podéis encontrar con casi de todo, incluido esto... sea lo que sea
En Akihabara os podéis encontrar con casi de todo, incluido esto… sea lo que sea

Desafortunadamente, yo empezaba a no encontrarme muy fina del estómago, así que nos retiramos pronto a descansar al hotel.

 

[12/10/2013]

Inesperado día de reposo en Koto (¿Koto? ¿¿Dónde está eso??)

Al día siguiente al levantarme me encontraba muy mal, y encima teníamos reservado para esa noche un hotel cápsula con cápsulas dobles, alojamiento que no parecía el más adecuado para mi estado. En vistas de la situación nos sentamos en un ordenador a realizar una nueva reserva en otro hotel, conseguimos uno decente en una barriada llamada Koto. Recogimos las maletas y nos fuimos al hotel en taxi.

Los míticos encajes de bolillos de los taxis de Japón
Los míticos encajes de bolillos de los taxis de Japón

El hotel Refre forum es un hotel adecuado para familias o gente de negocios, limpio y económico, pero alejado del centro, por ello no lo recomendaría como hotel donde alojarse para hacer turismo. Dimos una pequeña vuelta por la zona, donde pudimos fotografiar las típicas calles llenas de los postes con multitud de cables de electricidad, un colegio, un parque y, cómo no, infinidad de tiendas, entre ellas un McDonald’s, por supuesto jeje.

Los cables casi no dejan ver el sol en esta callecita de Tokyo ^_^
Los cables casi no dejan ver el sol en esta callecita de Tokyo ^_^

Fue un día tranquilo. Me dio un poco de rabia “perderlo”, cuando uno va siempre tan justo de tiempo, pero era necesario para reponerme y cargar las pilas (aunque ese día no tuve tan claro que las fuera a reponer) ya que a la mañana siguiente teníamos que tomar nuestro primer tren bala con destino a… ¡Kyoto!