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Nueva Zelanda XIII – El kiwi, emblema de Nueva Zelanda, en peligro de extinción

[11/03/2016] Después de la tormenta viene la calma, y efectivamente, a pesar de los vientos huracanados del día siguiente, el día amaneció calmado y tranquilo, aunque quedaban las ramas caídas como recuerdo. Así que pudimos seguir con nuestra planificación y dirigirnos hasta Christchurch.

El parque Hagley en Christchurch
El parque Hagley, en el centro de Christchurch en un lugar ideal para un relajante paseo

 

¡Qué barato está el parking en Christchurch!

Tras unas 3 horas de trayecto llegamos a nuestro alojamiento, el Christchurch TOP 10 Holiday Park, un típico alojamiento vacacional, con piscina, parque para los niños, salas de televisión, lavandería y varias cocinas y comedores. La verdad es que, aunque sea un poco turistada, el sitio nos gustó mucho y nos sentimos muy cómodos. Hay todo tipo de habitaciones e incluso espacio para caravanas, nosotros reservamos una habitación con baño privado, donde podían dormir 4 personas, por 47€ la noche, la verdad es que había tenido tiempos mejores, alguna ventana no corría y el baño se notaba viejo, pero aún así estamos contentos con el lugar. A unos 10 minutos andando hay un Countdown y un centro comercial.

Habitación en el Christchurch TOP 10 Holiday Park
Nuestra coqueta habitación en el Christchurch TOP 10 Holiday Park

 

El Christchurch TOP 10 Holiday Park está localizado algo alejado del centro de la ciudad, pero lo elegimos así aposta para poder tener aparcamiento, aunque luego descubrimos que, como tienen muchos solares vacíos, aparcar en el centro de Christchurch es fácil y barato, por lo que recomendamos coger un alojamiento más céntrico para no tener que desplazarse tanto con el coche.

Visita a Willowbank Wildlife Reserve, un santuario para los kiwis

Lo primero que hicimos, tras visitar nuestra habitación, fue irnos a la Willowbank Wildlife Reserve, una reserva dedicada principalmente al cuidado del los kiwis y evitar así su extinción, pues están en peligro.

Comimos algo rápido en el bar de allí mismo, la verdad es que sería incapaz de decir que comí, era como una croqueta gigante con verdura, no sé que era pero estuvo buenísimo, y nos adentramos en la reserva. En cualquier rincón te encontrabas con patos y ocas de diferentes tipos y tamaños, y con gallinas, pues estaban sueltos y corrían libres jajaja ¡qué graciosos!

En general nos dio la sensación de ser un sitio muy cuidado y concienciado con los animales, dándoles toda la libertad posible manteniendo la seguridad. Incluso había wallabies, en una zona cercada pero bastante amplia donde podías entrar a darles de comer. Sin embargo hubo un animal, los orangutanes, que la verdad es que nos dieron mucha pena, tuvimos la sensación de que estaban tristes, amargados, por estar encerrados, no vale la pena tener aún animal así.

Lemures en Willowbank Wildlife Reserve
Los lemures son muy graciosos, levantando todos la cabeza a la vez jajaja

 

Tatiana frente a unos patos
Los patos se paseaban libremente por  todo el parque

Al final del recorrido llegamos a la parte estrella, la reserva de los kiwis, es un lugar totalmente oscuro con luces [infrarojas] donde tienes q buscar a los kiwis para poder verlos, menos mal que los empleados te ayudan a identificarlos. Son encantadores, tan chiquitines, con sus patitas y sus piquitos, me hubiera quedado todo el día mirándolos, pero cuando nos empezaron a mirar con cara de “no molestéis más a los animalitos” XD decidimos salir.

Entorno protegido en el que se intenta recuperar el casi extinto Kiwi
Entorno protegido en el que se intenta recuperar el casi extinto Kiwi
kiwi en willowbank wildlife reserve de Christchurch
Aquí podemos “ver” un Kiwi en la oscuridad (disculpad la mala calidad de la foto)

Como aún era pronto bajamos hasta la ciudad para dar una vuelta y ubicar la zona donde al día siguiente empezaría nuestro tour. En este momento descubrimos que aparcar en el centro de Christchurh es realmente muy barato.

Dimos un pequeño paseo por la zona más céntrica y observamos la catedral medio derruida por el terremoto de febrero de 2011, que ha quedado como monumento y recuerdo de este trágico incidente.

Catedral de Christchurch tras el terremoto de 2011
Así es como quedó la Catedral de Christchurch tras el terrible terremoto de 2011

Tras la corta visita al centro de la ciudad, volvimos a nuestro alojamiento a comprar algo para cenar en el food court del centro comercial adyacente, y descansamos emocionados por lo que nos esperaba el día siguiente: conocer todo lo relacionado con esta ciudad azotada por los terremotos.