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Nueva Zelanda V – Decepción en las Pancake Rocks compensada con la magia de los glow worm

Después del duro día de excursión en Abel Tasman a la velocidad del rayo nos merecíamos un día más tranquilo: un poco de coche, unas bonitas vistas al lado del mar en las Pancake Rocks y un paseo nocturno para ver los glow worm en todo su esplendor.

 

Atardecer en la costa oeste de la isla sur de Nueva Zelanda
Disfrutando del atardecer en la West Coast

[03/03/2016]

¿Es una pancake? No, es una roca – Pancake Rocks

Esa noche teníamos el hotel reservado en Hokitika, la cual se encuentra a 4 horas en coche de Motueka. Dudábamos si ir primero a hacer el check in o pasar primero por las Pancake Rocks, que nos venía de camino.

Las Pancake Rocks son unas formaciones rocosas en las que cuando el agua choca contra ellas la empujan hacia arriba y sale disparada en forma de chorros, debido a que los huecos entre las rocas son muy estrechos.
Aquí, al igual que en Abel Tasman aunque por motivos distintos, debíamos tener en cuenta las mareas, y es que sólo con marea alta es posible ver este efecto del agua subiendo entre las rocas. Podéis consultar aquí el horario de las mareas el día de vuestra visita.

Este día la marea alta tenía lugar a las 6:15 y a las 18:54, las Pancake Rocks se encontraban a 3 horas en coche, la primera de las mareas quedaba descartada, así que viendo que la siguiente era bastante tarde decidimos dirigirnos directamente a hacer el check in de la habitación.

Desayunamos en la terracita de nuestro alojamiento en Motueka y comenzamos a conducir por nuestro primer tramo largo de carretera.

Parada en Reefton, la ciudad de la luz

Llegada la hora de comer nos decidimos parar en un pueblecito muy cuco, Reefton, llamado la ciudad de la luz. La verdad es que no habíamos leído ni oído hablar nada sobre él, pero fue una muy grata sorpresa.

Reefton es llamada la ciudad de la luz porque fue la primera ciudad de Nueva Zelanda y del Hemisferio Sur en tener luz eléctrica, en 1888, así que deducimos que en ese momento debió ser una gran ciudad, ahora simplemente es un pueblo con mucho encanto. Como recuerdo de entonces tienen postes informativos y un simulador que te explica cómo se genera la electricidad, aunque la verdad es que no demasiado cuidado.

Mural en Reefton
Reefton, primera ciudad con energía eléctrica

Comimos en un bar cuquísimo situado en la carretera principal, The Broadway Tearooms & Bakery, una pie que me atrevería a decir que fue de las más buenas que comí en el país, pero también puede ser que tuviera mucha hambre XD

Fachada del local en el que comimos empanadas de carne
¡Las pies estuvieron riquísimas!

 

Ubicando el Glow Worm Dell de Hokitika

Dimos un pequeño paseo por su calle principal y volvimos a tomar el coche de camino a nuestro alojamiento, el Birdsong Backpackers. Como he comentado se encuentra en Hokitika, concretamente en las afueras, a unos 5 minutos caminando del Glow Worm Dell. Llegamos y recordamos que la recepción cerraba al mediodía, así que dejamos el coche en el patio del backpacker y dimos un rápido paseo por la zona, ubicando el camino de Glow Worm Dell que visitaríamos por la noche.

Indicador en la carretara del Glow Worm Dell
El Glow Worm Dell está muy bien indicado

 

Camino que lleva al Glow Worm Dell de Hokitika
Por este camino se entra al paraíso natural de luz creado por los glow worm

Llegada la hora hicimos el check in, visitamos nuestra habitación, sin grandes lujos y un poco pequeña pero muy cuca, con vistas el mar a lo lejos (porque en medio tiene la carretera jeje). Nos costó 62€ la habitación doble, con baño compartido. El baño estaba en muy buenas condiciones, muy limpio, y cómodo para el número de visitantes que lo emplean. Además el alojamiento dispone de cocina compartida, amplia y limpia, barbacoa, salón y terraza, e incluso un jacuzzi al aire libre, de pago, que creemos que hacía mucho tiempo que nadie lo usaba :p Y el personal muy amable, aunque siempre nos encontramos con la barrera idiomática, en la que nos quieren dar mucha conversación y no damos para tanto :-/

Habitación del Birdsong Backpackers
Nuestra coqueta habitación en Birdsong Backpackers

La marea nos impide disfrutar del espectáculo de las Pancake Rocks.

Entre una cosa y otra ya era hora de ir a ver las Pancake Rocks, así que hacía allí nos dirigimos. Recordemos que la marea alta era a las 18:54, nosotros llegamos sobre las 18:30, la entrada es como un arco entre los árboles bien indicado, además siempre se ve gente entrando y saliendo. Entramos por el paseo, llegamos al acantilado, comenzamos a ver las famosas formaciones rocosas en forma de pancake y gente mirando, nos pusimos a observar, esperando ver el agua subir como chorros a presión. Tick Tack tick tack, después de varios minutos esperando si ver nada, oímos gente anunciando un delfín en el mar, ¡uo, un delfín! Eso fue lo más chulo que vimos y lo que más expectación tuvo, a pesar de estar algo lejos jajaja.

Delfín frente las Pancake Rocks
¡Uo! ¡Vimos un delfín! 😮

En un primer momento pensamos que a lo mejor nos habíamos equivocado con la hora de la marea alta, pero lo comprobamos por Internet y era correcta. Pero investigando un poquito más vimos que hay como niveles de marea, es decir, que la marea alta no es siempre igual de alta y justamente nos tocó la marea alta más baja. Además el agua estaba calmadísima, imaginamos que cuando hay oleaje y el agua pega fuerte contra las rocas es más fácil verla subir. La cuestión es que sumadas estas dos circunstancias supuso que viéramos un bonito acantilado y un delfín, pero no el efecto de chorro de agua natural por el que veníamos.

Selfie de Tatiana y Pere delante las Pancake Rocks
Pero no vimos el agua subir en las Pancake Rocks 🙁

Volvimos a tomar el coche de vuelta y, como se acercaba la hora de cenar nos paramos en Greymouth a comprar unas pizzas en el Domino’s. Consejo para viajeros, en Greymouth hay una amplia oferta gastronómica y de supermercados, por lo que es interesante si se está por la zona.

 

¿Es una luciérnaga? No, es un glow worm

Llegamos al backpacker, dimos buena cuenta a las pizzas y como ya estaba bien oscuro era hora de descubrir los famosos Glow Worm que, como ya comenté al principio del post se encontraba a tan sólo cinco minutos.

Los Glow Worm no son luciérnagas aunque lo parezcan, sino que se trata de unas larvas luminosas que se pueden encontrar principalmente en Nueva Zelanda y en Australia. En Nueva Zelanda es muy conocida la Waitomo Cave, donde se organizan excursiones en barca para visitar los Glow Worm, pero por su situación no nos iba bien desviarnos hasta allí, así que nos decidimos por ver por libre las de Hokitika (Glow Worm Dell).

Se accede a través de un camino entre el bosque y en un par de metros te encuentras con una pared repleta de enredaderas y totalmente iluminada. Una pena no tener un buen trípode y una buena cámara para poder realizar una foto de larga exposición en la que se captara la belleza del lugar. En nuestras fotos prácticamente no se aprecia nada :-(, pero bueno, así no os hacemos spoilers y no os estropeamos la sorpresa :p

Glow worm en la noche
Lo poco que nuestra cámara pudo captar de los glow worm

Tras un largo rato relajándonos con la belleza del lugar volvimos a descansar con la ilusión puesta en el glaciar que visitaríamos al día siguiente 😮