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De camino a Nueva Zelanda – La odisea de la escala en Beijing (China)

En nuestro viaje a Nueva Zelanda pudimos disfrutar de un merecido descanso entre vuelos en la ciudad imperial de Beijing y conocer su imponente Ciudad Prohibida, no sin ciertas dificultades pero al final valió la pena 😉

Vista del palacio de la Ciudad Prohibida de Beijing
La esplendorosa Ciudad Prohibida de Beijing



[26/02/2016]

Primera parada: Madrid

Salimos de Palma y llegamos a Madrid sobre las 22:50 donde cogimos el último transfer de camino al hotel Ibis Madrid Aeropuerto. El servicio de transfer tiene una parada en el exterior de cada terminal, por lo que pudimos deducir del cartel informativo es una parada de recogida de todos los hoteles, se encuentra ubicada pasada la parada de taxis, yendo hacia la parada de autobuses. En nuestro caso concreto se trataba de la terminal 1 y aunque está indicado nos costó verlo porque estaba algo tapado con unas mallas de obra.
Escogimos este hotel por un lado por su proximidad al aeropuerto, ya que a la mañana siguiente salía nuestro vuelo y sólo necesitábamos un lugar donde dormir; por otro, por el servicio de transfer gratuito, ya que en muchos otros de los alojamientos que miramos este servicio era de pago, y por último nos convencieron sus buenas críticas. En cuanto a los horarios del transfer, el último trayecto del aeropuerto al  hotel sale a las 23:30 (pasa sobre las 23:45 por la T1) y el primero de la mañana sale del hotel a las 6:05.

Habitación del hotel en Ibis Madrid Aeropuerto
Habitación del hotel en Madrid

Si nos encontráramos en la misma situación seguramente repetiríamos, nos costó 58€ la habitación doble con baño, todo muy limpio y moderno, el personal muy amable. Echamos de menos las típicas máquinas de bebidas, pero disponen de un servicio de bar 24 horas.

[27/02/2016]

Escala de dos días en Beijing con tour por la ciudad

Nuestro vuelo salía de Madrid a las 11:30, así que no disfrutamos mucho de la cama del hotel, nos levantamos y de nuevo tomamos el transfer hacia el aeropuerto. En este caso, para tomar el transfer se crea una cola en el exterior del hotel, al lado de la puerta de entrada y se va entrando por orden de llegada. A nuestra hora había muy poca gente, pero por lo que nos comentó la chica de recepción conviene llegar con tiempo porque si se llena la furgoneta hay que esperar a la siguiente, unos 30 minutos más.

Pasamos los típicos trámites aeroportuarios y comenzamos la primera parte del largo viaje. Llegamos a Beijing a las 6 de la mañana del día 28 de febrero (hora local) lo que para nosotros serían las 23:00 del día 27.

Una vez superados los estrictos controles chinos, como os contamos en nuestro post dedicado al aeropuerto de Beijing, y ubicados en la habitación facilitada por Air China, comenzaba la primera aventura de este viaje, un tour guiado por la Ciudad Prohibida y la Plaza de Tiananmen. Pensaréis que en una visita guiada poca aventura puede haber, si te llevan y tú te dejas hacer, pero no, por lo que hemos descubierto en nuestros pocos contactos con la cultura china, allí siempre es todo una aventura.

Nuestro hotel en Beijing, facilitado por Air China
Nuestro hotel en Beijing, facilitado por Air China

Cómo reservamos nuestro tour guiado en Beijing

Pongámonos en antecedentes, sabiendo que nuestra escala en Beijing iba ser larga y durante las horas del día (nuestro vuelo despegaba a las 00:40), pensamos que además de dormir y descansar, nos daría tiempo a descubrir algo de la gran ciudad imperial. Barajamos la idea de hacerlo por nuestra cuenta, pero con tan poco tiempo y desconociendo el idioma y la cultura preferimos hacer una visita guiada, donde además de aprovechar a fondo el tiempo nos pudieran dar una explicación de lo que estábamos visitando.

Con ese fin contactamos con diferentes empresas (las que tenían mejores valoraciones en Tripadvisor), solicitando información sobre el precio de un tour de mediodía a la Ciudad Prohibida y preguntando si nos daría tiempo a visitar el Templo del Cielo. Nos interesaba que incluyera recogida en las cercanías del aeropuerto, concretamente en el hotel reservado por Air China, ya que no vimos que hubiera transporte público cercano a éste. Creo poder afirmar que ni uno de ellas se leyó nuestros correos, cada cual respondía lo que le venía en gana o lo que ya tenía preparado en sus modelos, así que seleccionamos las que más nos interesaban -las comentaremos a continuación-, y volvimos a escribir para intentar aclarar algo. Aquí yo me comencé a desesperar al ver que era imposible conseguir que se mojaran y dieran respuestas claras y precisas a nuestras preguntas. Conseguimos descifrar que sólo podríamos visitar la Ciudad Prohibida, pero pidiéndole a una de ellas que nos decía que nos llevaba a la Ciudad Prohibida y al Templo del Cielo si realmente estaba segura de que nos daría tiempo, a lo que respondió que no, ¿¡Entonces porque nos lo ofrecía!? Realmente desesperante.

Poco a poco fuimos descifrando información, que aunque los correos fueran en inglés podrían haber sido en chino porque había que traducir y descubrir lo que estaba escondido tras las palabras. Las empresas que seleccionamos fueron:

Catherin Lu Tours

  • Ofrece servicio en español, con un precio de 820CNY por persona (unos 109€) ligeramente superior al servicio en inglés (750 CNY, unos 99€).
  • El tour de medio día en inglés, según su web es de 510 CNY por persona (68€), sin embargo por recogerte en el aeropuerto suman por persona un significativo extra de 240 CNY (32€), lo que aumenta considerablemente el precio.
  • Incluir el Tempo del Cielo implicaba convertir el tour de medio día en uno de día completo, con lo cual no se adaptaba a nuestros requisitos.
  • Los precios incluyen las entradas pero no incluyen ni comidas ni propinas.

Fortunate Jack

  • Inicialmente no puso ninguna pega para visitar el Templo del Cielo. El precio del servicio en inglés sería de 103USD por persona (92€). También ofrece servicio en español por 128USD (114€).
  • Posteriormente reconoció, tras una pregunta directa nuestra, que visitar el Templo del Cielo no sería viable, de manera que rebajó el tour en inglés a 98USD (87€), ¿no podía haberlo dicho desde un principio ¬_¬?
  • Sus maneras no nos gustaron: Nos escribió insistentemente para comprobar que recibíamos sus correos y presionándonos para decidirnos por su empresa, mientras nosotros estábamos considerando las diversas opciones. Esto nos convenció definitivamente a no contratarlo.
  • El precio incluye las entradas pero no las propinas.

Beijing Walking Tour

  • Nos ofrecía un tour por la tarde que no se adaptaba a nuestro horario por 375CNY por persona (50€), más 250CNY (33€) de transporte desde/al aeropuerto.
  • El precio incluye las entradas pero no las propinas.

Beijing Private Tour

  • Costaba 90USD (80€) el tour de mediodía, incluyendo la recogida en el aeropuerto
  • El precio incluye las entradas y la comida, pero no las propinas.

Beijing en español

  • Sólo ofrecían tour de día completo, que incluye la plaza de Tiananmen y la Ciudad Prohibida, además de la colina del carbón, el parque Beihai y la calle Wangfujing, por 660CNY por persona(88€).
  • El precio incluye las entradas y el desplazamiento en transporte público, pero no las propinas.
  • Se añade un extra por recogida en el aeropuerto, 400CNY (53€) precio total para un grupo de hasta 4 personas.

Cabe mencionar que en China, en general, no se deja propina, o no de forma obligatoria como en otros países, sin embargo en los tours turísticos sí se han acostumbrado a recibirla, e incluso exigirla. Según nos comentaron, éstas rondarían entre los 10 y 15€ para las actividades que teníamos pensadas.

Finalmente nos decidimos por el que más nos convenció, Beijing Private Tour, le enviamos un email para que nos confirmara todos los datos: recogida en el hotel a las 9:00, visita a la Ciudad Prohibida, de vuelta en el hotel a las 13:00, el precio y que no queríamos visitar ninguna tienda de té ni fábrica de seda. Nos respondió con un lacónico sí a todo y pensamos que por fin estaba todo listo, aunque yo seguía con la mosca detrás de la oreja.

Visita a la Plaza de Tiananmen…

Siendo así las cosas volvemos al día D, acabamos de llegar al hotel del aeropuerto de Beijing, nos duchamos y salimos a recepción para que nos vengan a recoger. Se presenta una chica con un conductor, subimos, nos explican el planning que incluye visita a fábricas, que no queríamos ir pero pasamos de quejarnos (igualmente nos pareció mucho para tan poco tiempo pero no lo cuestionamos ya que sabíamos que la hora de vuelta estaba fijada).

Por el camino nos explicó algo de historia del país y la ciudad en concreto, hasta que llegamos a los alrededores de la Plaza Tiananmen, donde el conductor nos pudo dejar y accedimos andando desde allí. Nos impactó ver tantos militares en los alrededores, pero todos los edificios que rodean la plaza son gubernamentales. Para acceder a ella hay que pasar un control de metales, lo que provoca un embudo y largas colas, si es que se pueden llamar así porque en realidad es gente amontonada empujándose.

Cola de gente para pasar el control de seguridad en la plaza Tiananmen
Cola de gente para pasar el control de seguridad en la plaza Tiananmen

La plaza en sí, bueno, es muy grande e importante para el país, según nos contó la guía todo chino tiene que visitarla al menos una vez en la vida, pero aparte de su valor institucional o histórico no es que llame especialmente la atención, a diferencia del palacio que tiene justo a sus espaldas, la Ciudad Prohibida, que en cuanto la ves ahí, imponente, no puedes quitarle el ojo de encima.

La famosa Plaza de Tiananmen (Beijing)
La famosa Plaza de Tiananmen
Tatiana y Pere en la plaza de Tiananmen frente a la Ciudad Prohibida
A pesar del frío disfrutamos muchísimo de la visita

…la Ciudad Prohibida…

Así que cruzamos por el paso subterráneo al otro lado de la carretera, que por cierto hay una parada de metro justo aquí, debajo de la plaza, así que si hay otra ocasión creo que debe ser bastante factible visitar los lugares más turísticos por libre.

Entramos en la Ciudad Prohibida, por lo que nos contó la guía hay que ir a primera hora porque si no cabe la posibilidad de quedarse sin entradas por la gran afluencia de gente que acude a visitarla. Para comprar las entradas es necesario la presentación del pasaporte, pero no tuvimos ningún problema ya que la guía se encargó de la compra.

Puerta de entrada a la Ciudad Prohibida
Puerta de entrada a la Ciudad Prohibida

En su interior nos fue explicando la historia del recinto y la finalidad de cada edificio, por ejemplo la sala de recepción, el dormitorio del emperador, o el ala de los dormitorios de las concubinas.

Estuvimos más de dos horas recorriéndola, la verdad es que enorme por lo que recomiendo una visita guiada sino creo que se perdería parte del significado, aparte de poder perderte literalmente y dar vueltas sobre el mismo sitio jajaja.

Muchedumbre en la Ciudad Prohibida
Gran afluencia de gente en la Ciudad Prohibida

Paseando por sus empedradas calles te llegas a adentrar de tal modo que te puedes imaginar al emperador de turno relajándose en las espaciosas estancias, o a los súbditos realizando cada cual su cometido.

Patio de la Ciudad Prohibida
Las grandes vasijas de la derecha de la foto siempre estaban llenas de agua para ser utilizadas en caso de incendio
Tejado de la Ciudad Prohibida
Los tejados están decorados con figuras simbólicas relacionadas con la función de cada edificio

…y almuerzo tradicional chino… con sorpresa

Salimos al exterior y fuimos andando hasta un restaurante, ya que la comida venía incluida en el precio, donde pudimos probar los dumplings, que estuvieron muy buenos, junto con una sopa que no nos gustó nada y unas algas que para comer unas poquitas sí pero un plato grande como teníamos pues no.

Foso defensivo desde la parte posterior del palacio
Foso defensivo desde la parte posterior del palacio
Almuerzo chino típico, platos de sopa, dumplings y algas
Nuestro platos de comida, la sopa no nos gustó nada :-/

Mientras estábamos comiendo miramos la hora y vemos que ya son las 12:00, por lo que consideramos adecuado comentarle si sabe qué hora es y que sobre las 13:00 tenemos que estar de vuelta en el hotel. A lo que nos responde que no, que ella tiene previsto hasta las 18:00, para poder visitar la fábrica de seda y la de té. Afortunadamente había traído impreso el e-mail en el que su jefe confirmaba los datos del tour y decía que a las 13:00 volveríamos al hotel.

La chica se extraña, o se hace la extrañada al leerlo, y dice no saber nada, así que llama a su jefe. Hablan en chino, así que perfectamente podrían estar diciendo: nos han pillado ¿ahora qué hacemos? Cuelga y nos dice que si nos parece vamos sólo a una de las fábrica y que llegaríamos sobre el hotel sobre las 15:00. Le decimos que nanai, que nosotros habíamos contratado con unas condiciones, que por la noche teníamos el vuelo y queríamos dormir un poco y en definitiva que no nos vendan la moto, que si hemos pagado algo queremos eso y punto. La chica intenta relajar la situación argumentando que su jefe pensaba que nos gustaría conocer un poco mejor la cultura China, cuando expresamente le habíamos escrito que no queríamos ver fábricas ¬_¬

Aún así me alegro de habérselo dicho al salir de la Ciudad Prohibida, porque sino tal vez la hubiéramos visto deprisa y corriendo, para poder encasquetarnos sí o sí, una de las fábricas. Así que, mucho cuidado si contratáis un tour en China, los dos ojos no bastan, e imprimidlo todo 😉

Tatiana en el aeropuerto de Beijing
En el aeropuerto de Beijing, esperando para embarcar en nuestro largo vuelo

Conseguimos llegar a la hora prevista a nuestra hotel y descansar un poco antes de embarcarnos las innumerables horas de vuelo que nos quedaban para alcanzar nuestro destino.