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Nueva Zelanda XIX – Las aguas termales de Rotorua y la Haka de Pere

[17/03/2016]Visitar Mordor nos dejó exhaustos, así que nos merecíamos un buen descanso en las aguas termales de Rotorua.

Baño del Diablo, lago verde debido al arsénico que contiene el agua, en Wai-o-tapu
Baño del Diablo, lago verde debido al arsénico que contiene el agua

 

Zona termal de Wai-o-tapu

Nuestra primera visita del día fue la zona termal de Wai-o-tapu, un paseo entre cráteres, piscinas agua y lodo y fumarolas, todo con colores muy llamativos dependiendo del mineral que predomine en cada uno. Hay diferentes recorridos por el lugar, el más largo dura una horita, y la entrada cuesta 32,50 NZD.

 En la visita a Wai-o-tapu hay que tener muy en cuenta el Geyser Lady Knox, el cual obligan a erupcionar cada día a las 10:15 y se encuentra a unos minutos en coche de la zona termal. Por lo que hay que ir primero a la taquilla de Wai-o-tapu y luego coger el coche hacía el Geyser Lady Knox, en éste no hay taquilla, así que si vais aquí directamente no podréis entrar.

Como llegamos un poquito pronto dimos una pequeño vuelta por la zona de la entrada, viendo las primeras piscinas de lodo y fumarolas.

Lodo burbujeante por la actividad termal
¡Impresiona ver burbujear el lodo!

Al llegar la hora fuimos a ver el Geyser Lady Knox, allí hay un aparcamiento muy grande, pero la verdad es que llegada la hora queda lleno hasta arriba. Tras una breve explicación, el personal del lugar tira una especie de sales dentro del geyser lo que provoca, al cabo de un par de minutos, una erupción controlada. El chorro de agua que tira y la altura que coge es realmente impresionante pero, aunque la erupción en sí dura mucho, el chorro alto dura más bien poco, así que la gente escampa enseguida y te puedes quedar haciendo más fotos al lugar tranquilamente.

Geyser Lady Knox en plena erupción
Geyser Lady Knox en erupción

Volvimos a la zona termal y realizamos el recorrido completo, que dura unos 75 minutos en el que se recorren 3 kilómetros de cráteres, piscinas de lodo y fumarolas varias, hay otros dos recorridos más cortos, uno de 40 minutos y otro de 30 minutos, aunque nosotros recomendamos realizar el completo. Lo que más llama la atención son los diferentes colores que se forman dependiendo del tipo de mineral que contenga, especialmente la Paleta del artista, aunque la Piscina del champán también nos llamó mucho la atención por su borde naranja proveniente de los sedimentos de arsénico y estibina.

La Paleta del Artista va cambiando de colores según la cantidad de cada tipo de mineral
La Paleta del Artista va cambiando de colores según la cantidad de cada tipo de mineral

 

Piscina del Champán, en Wai-o-tapu
Piscina del Champán, con su característico color naranja

Hot & Cold y Kerosene Creek, relax en las aguas termales

Según mis investigaciones justo al lado de la zona termal de Wai-o-tapu (en Waiotapu Loop road) deberíamos ver una zona de baño llamada Hot & Cold. Sinceramente, la localizamos porque vimos coches parados y gente que bajaba y subía con bañador, sino hubiera sido realmente difícil porque está justo al lado de la carretera, de hecho dejas el coche en el arcén, como dato identificativo la piscina termal se encuentra justo al lado de un pequeño puente de madera.

Bajamos y apenas había un pequeña playita con piedras donde dejar las cosas y al agua. Nosotros llevábamos zapatillas de agua porque yo soy muy maniática con lo que pueda ir pisando, pero realmente no son necesarias. Lo que sí es muy importante es que no podéis bajo ninguna circunstancia meter la cabeza debajo del agua, ya que por la composición del agua se crean unas bacterias que son las causantes de la hepatitis, únicamente peligrosa si entra en contacto con las vías respiratorias.

Una vez dadas las advertencias de seguridad, cabe decir que el sitio es una verdadera pasada. Su nombre, Hot & Cold, se debe a que hay diferentes corrientes (frías y calientes) y es una especie de piscina natural que se encuentra como en un torrente o río, por lo que está completamente rodeado de vegetación. Todo en conjunto hace que se esté súper a gusto. ¡Ojalá en Mallorca hubiera algo así! Iría constantemente jajaja

Hot & Cold, aguas termales en un paraíso al lado de la carretera
Hot & Cold, aguas termales en un paraíso al lado de la carretera

La verdad es que Rotorua es otro de los sitios en que me hubiera quedado dos días, uno sólo se me hizo corto, porque aunque no hay mucho por ver uno no siempre tiene la oportunidad de bañarse en aguas termales.

Aún nos quedaban otras aguas termales donde bañarnos, el Kerosene Creek, lo podemos encontrar en google maps, pero aún así es un poco difícil de encontrar, para llegar hay que tomar una carretera de grava, yo ya m asusté al verla pensando que sería como en The Catlins, pero no, la verdad es que la carretera no está muy bien, pero es cortita. Llegas a un sitio donde hay una zona más amplia donde se puede aparcar y una barbacoa gratuita, desde allí se baja andando al arroyo, que está justo al lado. Al principio no hay mucho sitio donde colocarse, pero si vas bajando hay una buena explanada donde se pueden extender las toallas y se puede entrar bien el agua, aunque debemos advertir que en éste, al ser más conocido, había mucho más gente que en el anterior.

Aguas termales en Kerosene Creek
Kerosene Creek, mucho más conocida y con mucha más gente

¡El agua una pasada! Se podía estar allí sentado la mar de bien, calentito, cómodo. Tanto te puedes colocar en la propia corriente del arroyo, como abajo que hay una especia de piscinita. Teniendo en cuenta, como ya he dicho en el caso anterior, que no se puede meter la cabeza bajo el agua.

Tatiana y Pere en las aguas termales de Kerosene Creek
Aún así es un placer bañarse en las cálidas aguas

No pudimos estar demasiado tiempo porque teníamos que ir al hotel, ducharnos y prepararnos para la cena hangi (maorí).

 

Tamaki Village, nos adentramos en un poblado Maorí

Llegamos al hotel, el Four Canoes hostel, no tuvimos tiempo de investigarlo, pero tiene un jacuzzi, una sala de televisión con dvd’s, e incluso un bar en la planta inferior, así que ciertamente es un sitio ideal para pasar unas vacaciones.

Habitación del Four Canoes Hostel
Nuestra habitación en el Four Canoes Hostel

Nosotros nos tuvimos que ir directamente a duchar y arreglar para salir a cenar. La habitación era muy amplia, tenía 4 camas y nos costó 47€ la noche con baño privado, e incluso tenía una pequeña terracita con una mesa y dos sillas que daba a la parte trasera del hotel.

Nosotros reservamos en Tamaki Village, aunque imagino que es exactamente igual que Matai Village (la competencia), nos costó bastante decidirnos y, por lo que vimos, yo creo que son muy parecidas sino iguales.

El autobús del Tamaki Village nos recogió en la puerta del hotel y tras recoger al resto de gente nos dirigimos hacia el restaurante, como curiosidad subió a nuestro autocar un equipo de rugby de adolescentes. La verdad es que el conductor fue muy simpático y nos iba contando historias, tanto de los maorís, como de su propia vida, por ejemplo nos contó que había sido jugador de rugby. El local no está my lejos y se puede ir por libre, pero siempre es mejor que te lleve el autocar, entra en el mismo precio y además dentro de este ya comienza el espectáculo, ya que de cada autocar eligen un “líder” que solicitará la entrada de todo el grupo a la tribu maorí.

Llegamos, hacen un poco de paripé como si fueran una tribu indígena en medio del bosque y ya una vez dentro te van explicando diferentes tradiciones suyas, como por ejemplo como elaborar las armas, la ropa, como se hacían los tatuajes marcando y rajando la piel y para tener entretenido al personal, montaron un par de “juegos”, por ejemplo juntaros a todos los hombres para hacer una Haka, ¡divertidísimo!

Recibimiento tribal maorí
La “bienvenida” del pueblo Maorí, habría que luchar para poder entrar 😉

Una vez acabado el tiempo para esto, que sería una media horita, nos pasaron a otra zona donde nos explicaron cómo se cocina el hangi, método tradicional maorí para cocer la comida bajo la tierra, la verdad es que el sistema llama mucho la atención.

Maorí preparando comida hangi
El Hangi (comida tradicional maorí) se cocina bajo tierra

Desde ahí nos llevaron a una especie de teatro donde representaron danzas tradicionales, muy interesante y no duran en exceso por lo que no se hace pesado. Y ya directos al comedor, donde tú eliges donde te sientas y es bufé libre, la comida está situada en unas mesas en el centro.

La comida estuvo muy buena, destacaría los mejillones de labios verdes, no porque estuvieran especialmente buenos, ya que me parecieron igual que los normales, sino porque tanta fama tienen en Nueva Zelanda que vale la pena probarlos, y el boniato o patata dulce, que tenía un sabor especialmente bueno y diferente.

Mejillones de labios verdes
¡Probamos los mejillones de labios verdes!

Al acabar de comer toda la compañía junto con los líderes de cada autocar, nos realizaron una Haka y, como podía ser de otra manera, se invitó a salir al equipo de rugby juvenil que había subido con nosotros en el autocar. La verdad es que esto nos encantó, porque no era ya una representación, sino que la Haka que hacen antes de cada partido, fue mucho más real.

Finalmente volvimos a nuestro hotel, que tristemente tendríamos que dejar al día siguiente para dirigirnos a otro lugar en el que teníamos muchas esperanzas puestas, Hobbiton.